el santo padre francisco
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miércoles, 3 de septiembre de 2014
13 de marzo de 2014 - Un año de gestos y grandes expectativas de reforma del "Papa del fin del mundo"
En un año, el papa Francisco ha cambiado la imagen de la Iglesia católica, devastada por los escándalos, con una revolución pacífica marcada por un lenguaje directo y sencillo, aunque numerosos expertos y católicos recalcan que aún falta mucho para adaptar al mundo moderno a una institución anquilosada.
El Papa argentino, "venido del fin del mundo", como él mismo se definió, que prometió una "iglesia pobre para los pobres" pocos días después de su elección la tarde del 13 de marzo del 2013, cuando apareció con una cruz de hierro en el balcón de la basílica de San Pedro, ha despertado grandes expectativas y muchas esperanzas entre los católicos de todo el mundo por sus gestos de apertura y sus palabras tolerantes.
El primer Papa jesuita y latinoamericano de la historia ha cumplido con regularidad en el Vaticano el tradicional protocolo de ceremonias y visitas de Estado que le impone su papel de líder de más de mil millones de católicos.
Paralelamente ha sido capaz de romper los moldes, de improvisar y hablar sin tapujos durante sus homilías matinales y ángelus dominicales contra las injusticias sociales, la falta de ética y hasta de los chismes, intrigas y afán de carrera que tanto han desacreditado a la Curia Romana, la influyente maquinaria vaticana.
El Papa que ha concedido entrevistas exclusivas a los tres principales medios de prensa italianos, que se define "una persona normal", que abandonó todo lujo y circula en un automóvil común, atrae a multitudes a la plaza de San Pedro, generando lo que muchos han calificado de una verdadera "franciscomanía".
El ángelus del domingo se transformó en el programa más visto de la televisión pública italiana.
Durante las audiencias de los miércoles, cuya asistencia ha aumentado del 30%, besa niños, saluda a amigos, abraza a políticos. Pasó a la historia la foto del Papa que besa el rostro de un enfermo de neurofobromatosis, un gesto de compasión inédito, tan popular como las llamadas telefónicas a desconocidos que le escriben.
De cara al tímido "abuelo sabio", como llama a su predecesor, Benedicto XVI, con el que convive dentro del Vaticano tras su sorprendente renuncia, Francisco se presenta como una persona extrovertida, que no teme controversias, que aborda temas tabú para la iglesia, como la homosexualidad, inclusive la de los curas, el alquiler de vientres, las madres solteras y hasta su rol de Papa infalible.
"Dicen que está desacralizando la función del Papa, que es demasiado accesible", recordó recientemente el vaticanista italiano Andrea Tornielli, de la página internet Vatican Insider.
Se trata de las primeras críticas a un estilo de papado que oscila entre lo folclórico y lo moderno, que para algunos observadores latinoamericanos es "peronista", por aquello de proclamarse como el "abanderado de los humildes", y presentarse a la vez como conservador y progresista.
"Es un pontífice calculador", resume Sandro Magister, el experto en asuntos vaticanos de la revista italiana L'Espresso.
Si bien no caben dudas de que la imagen de la iglesia cambió en un año, han surtido muchos interrogantes sobre la modernización moral y social que Francisco quiere llevar adelante dentro de la entidad.
Como primera medida el Papa impulsó un gigantesco debate sobre la familia, convocó dos sínodos, envió un cuestionario a todos los obispos sobre las "nuevas formas de familia", por lo que se esperan importantes decisiones sobre ese tema candente.
La Iglesia católica deberá responder en un plazo no muy largo y con medidas concretas a las esperanzas de los divorciados que se vuelven a casar, a las madres y padres solteros, a las PAREJAS de hecho, a los que defienden la contracepción.
Pero plasmar en gestos concretos las palabras de Francisco no es una tarea fácil para una organización que ha sobrevivido dos mil años y cuyas transformaciones son viables a largo plazo.
La batalla a favor de la reforma de la desacreditada Curia Romana y de sus controvertidas finanzas, acusada de corrupción y blanqueo de dinero, ya comenzó.
Para ello creó una suerte de ministerio de Economía, con un equipo mixto internacional de cardenales, obispos y expertos auditores, de manera de acabar con el ancestral centralismo de la Iglesia y favorecer la transparencia financiera y administrativa.
Todas esas medidas las ha tomado por recomendación de varias comisiones lideradas por cardenales de toda su confianza, muchos de ellos latinoamericanos, un método inusual dentro de los palacios pontificios. Se trata sólo de primeros pasos, cuyos resultados están aún por llegar.
Los más duros y críticos con el pontificado han sido las víctimas de los curas que han abusado sexualmente de ellos y que piden medidas más contundentes contra el fenómeno y no se resignan a aceptar los pedidos de perdón y las promesas de "tolerancia cero".
Ellos piden la cárcel para todos en todos los países, mientras el movimiento ultraconservador Legionarios de Cristo, emblema de esos abusos, se renovó con la bendición papal.
12 de marzo de 2014 - De Bergoglio a Francisco - Sus primeras 24 horas como Papa
"Buona notte e buen riposo". Con esas palabras el flamante papa Francisco se despedía de las miles de personas que se acercaron a la Plaza San Pedro la noche del 13 de marzo de 2013 para conocer al nuevo jefe de la Iglesia Católica. Mientras en Italia los fieles regresaban a su casa entre júbilo y preguntas -¿Quién es el nuevo pontífice llegado de la Argentina?- y en el resto del mundo estallaban los festejos, Bergoglio ya daba indicios en el Vaticano de lo que sería su pontificado.
Luego de su presentación oficial al mundo, el Papa compartió una comida con los cardenales que habían participado del cónclave en la casa de huéspedes del Vaticano, la residencia de Santa Marta. "¡Qué Dios los perdone por lo que hicieron", bromeó Francisco ante los 114 religiosos llegados de todas partes del mundo.
Hasta Santa Marta debería haber arribado en limusina personal, pero en cambio prefirió compartir el autobús con el resto de los cardenales. En el Vaticano comenzaban a percibir que las cosas serían muy diferentes a su antecesor, el teólogo de rasgo conservador Joseph Ratzinger.
Bergoglio no solo se convirtió esa misma noche en el primer Papa latinoamericano, sino también en el primero en seis siglos que compartiría su pontificado con su antecesor en vida, Benedicto XVI. Mientras ofrecía las primeras palabras al mundo más temprano esa jornada en el balcón de la Basílica de San Pedro, pidió rezar por el ahora Papa emérito que seguía por televisión los acontecimientos en la casa de retiro de Castel Gandolfo. Más tarde se comunicó con él por teléfono.
Mientras, en Argentina estallaban las celebraciones en todas las iglesias, al tiempo que la Catedral porteña se llenaba de fieles y periodistas de todas partes del mundo comenzaban a llegar. Una palabra por sobre todas se esperaba con ansias: la de la Presidente Cristina de Kirchner, quien esa tarde debía encabezar un acto en Tecnópolis. La mandataria y el hasta entonces arzobispo de Buenos Aires mantenían un silencioso enfrentamiento producto de las críticas de Bergoglio en sus homilías contra la pobreza y la corrupción de los funcionarios.
"Deseamos de corazón a Francisco I (en ese momento aún era una incógnita si se lo debía llamar Francisco o Francisco I) que pueda lograr mayor grado de confraternidad entre los pueblos, entre las religiones; que esa opción por el nombre de Francisco, que creo que es por San Francisco de Asís, la opción de los pobres, sea realmente la opción que puedan hacer las altas jerarquías", pidió Cristina, promediando su discurso, en un tono serio. Esas fueron algunas de las pocas palabras que la Presidente le dedicó al flamante Papa esa tarde en Buenos Aires entre abucheos de la militancia y silbidos.
Más tarde el Gobierno difundió una carta de felicitaciones que enviaría la mandataria al Vaticano. En apenas dos párrafos y despojada de adjetivos, Cristina deseó una "fructífera tarea pastoral en pos de la justicia, la igualdad, la fraternidad y la paz de la humanidad". De a poco, la frialdad presidencial se trasladaba a funcionarios y legisladores; algunos hasta repudiaron la elección y vincularon a Bergoglio con la complicidad de la última dictadura militar. Una actitud oficial muy diferente a la expresada un año después por el kirchnerismo, quien entendió rápidamente las posibilidades de canalizar el carisma que ya irradiaba el nuevo pontífice.
Francisco pasó su primera noche como Papa en Santa Marta, a la espera de que se acondicionase la residencia oficial en el Palacio Apostólico, cerrada tras la renuncia de Benedicto XVI. Temprano, la mañana del 14 de marzo se dirigió a la basílica más importante de Roma, la de Santa María la Mayor. Casualmente, el imponente edificio está ubicado a metros de la embajada argentina en la capital italiana.
Frente al altar mayor realizó un rezo en privado a la virgen y depositó un ramo de flores. "Sean misericordiosos con las almas, lo necesitan. Recen por mí", fueron las palabras del Papa a los padres dominicanos penitenciales (llamados los "confesores del Papa") de la Basílica.
Camino al Vaticano volvió a sorprender con otro gesto: pidió pasar por la Casa Internacional, el lugar donde se había hospedado los días anteriores, para recoger sus pertenencias y pagar la cuenta. "Saludó al personal y pagó su cuenta para dar ejemplo", comentó el vocero papal, Federico Lombardi.
Buenos Aires se había colmado de periodistas de todas partes del mundo para conocer más del flamante desconocido Papa. Por los medios desfilaban palabras de su única hermana viva, María Elena Bergoglio, la mujer que en su juventud fue su novia, párrocos, curas y laicos que lo conocieron o alguna vez fueron ayudados por Francisco. Parecía que todos los argentinos tenían una anécdota para compartir. El barrio de Flores que lo había visto crecer se colmó de personas que querían conocer la Basílica de San José de Flores donde se dice descubrió su vocación y la casa donde nació el Sumo Pontífice.
Al Vaticano llegaban felicitaciones de todas partes del mundo y de todos los mandatarios. La comunidad judía recibía con brazos abiertos al nuevo Papa. La prensa internacional sólo tenía elogios para él. Fue en cuestión de horas que la Presidente confirmó su viaje a Roma para asistir a la misa de inauguración de Francisco.
Durante la tarde del 14 de marzo Bergoglio regresó a la Capilla Sixtina, el lugar donde la tarde anterior había sido elegido Papa. Allí ofreció su primera homilía para los cardenales que participaron del cónclave. "Si no nos confesamos con Jesucristo, nos convertiremos en una ONG piadosa", les advertía. Entre líneas pidió un contacto más directo con la feligresía y llamó a defender los valores originales del cristianismo.
Bajo los frescos de Miguel Ángel el Papa dio indicios de lo que sería su pontificado. Austeridad, proximidad con los fieles, ayuda a los pobres, algunos de los principios que guiarían la nueva etapa de la Iglesia. Semanas después aparecerían los primeros pronunciamientos respecto a los matrimonios entre personas del mismo sexo y el divorcio, con intenciones de apertura de la Iglesia. Los tiempos del tradicionalista Benedicto XVI se acababan. Comenzaba la era Francisco.
9 de marzo de 2014 - Antes de Semana Santa El Papa llamó a la reflexión ante el inicio de su retiro por la Cuaresma
El papa Francisco pidió a los fieles que construyan su vida en base a "lo esencial" durante el Ángelus, antes de partir en autocar hacia una aldea al sur de Roma donde permanecerá seis días en el retiro espiritual de la Cuaresma.
"Hay que deshacerse de los ídolos y de las cosas banales" dijo el Papa argentino ante la muchedumbre reunida en la plaza San Pedro para rezar con él el tradicional Ángelus.
Francisco comentó el versículo de la Biblia en el que Satán intenta seducir a Cristo en el desierto. "En sus respuestas a Satanás, el Señor nos recuerda que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios", afirmó el sumo pontífice.
"El Señor nos sostiene en la lucha contra la mentalidad mundana que rebaja al hombre al nivel de las necesidades primarias, haciéndole perder el hambre de lo que es verdadero, bueno y bello, el hambre de Dios y de su amor", añadió el jefe de la Iglesia católica.
El Papa argentino citó además "tres tentaciones" a las que se debe resistir: el "bienestar económico", el "estilo espectacular y milagrero" y el "atajo del poder y del dominio".
Tiempo después, Francisco partió del Vaticano con una delegación de 82 miembros de la Curia hacia el pueblito de Ariccia, en un gran autocar y un minibús.
Con su habitual estilo informal, el sumo pontífice, sentado en las primeras filas del autocar, saludó con la mano a los curiosos que se habían congregado ante las rejas para ver pasar al inusitado cortejo.
Tras el Ángelus, el Papa pidió a la muchedumbre que rezara por él y por sus "colaboradores de la Curia Romana", que también se retiraron cerca de Roma para llevar a cabo ejercicios espirituales hasta el próximo domingo.
Por eso el Papa no estará en el Vaticano en el primer aniversario de su elección hace un año, el 13 de marzo de 2013, y durante este periodo quedarán suspendidas sus audiencias generales.
Las meditaciones sobre el tema de la "purificación del corazón" estarán dirigidas por el padre Angelo De Donatis, un sacerdote de la iglesia San Marco Evangelista en Roma.
Hasta ahora estos ejercicios espirituales, con frecuencia dirigidos por cardenales, se celebraban en el Vaticano. Sin embargo, esta vez el Papa y los 82 miembros de la Curia se retirarán en un convento construido en los años 60 en Ariccia, en los Castelli Romani, al sudeste de Roma.
Uno de los participantes, Monseñor Mario Toso, secretario del Consejo Pintificio de la Justicia y la Paz, interrogado por el canal de televisión TGcom24, consideró "simpática" la idea de transportar a los miembros de la Curia en autocar hasta el convento de Ariccia.
"Esto muestra que nosotros somos una familia, la caravana de Dios, personas que trabajan por la misma causa", dijo. El prelado confirmó que los obispos y los cardenales pagarán su estadía. "Es una decisión muy sabia, todos tenemos un salario y por lo tanto es lógico que nuestros empleadores no paguen sumas adicionales para financiar los ejercicios espirituales de cada uno", dijo.
6 de marzo de 2014 - Francisco es candidato al Nobel de la Paz
El papa Francisco está entre los candidatos al premio Nobel de la Paz, anunció hoy el director del Instituto Nobel de Oslo, Geir Lundestad, al presentar la lista de
nombres elegidos.
El argentino es una de las 278 personalidades con posibilidades de obtener la prestigiosa distinción. El Papa cumplirá el próximo 13 de marzo su primer aniversario de pontificado.
La comisión Nobel reducirá la lista a una docena de nombres antes de fines de abril y finalmente el elegido será anunciado el 10 de octubre en Oslo.
Entre los postulantes también se encuentra el presidente ruso, Vladimir Putin, quien fue elegido por su rol en la crisis siria, pero que atraviesa un conflicto con Ucrania que podría desatar una guerra en Crimea.
También figura en la lista Edward Snowden, excontratista de la CIA que divulgó una red de espionaje de los Estados Unidos a nivel global y ahora está refugiado en Rusia. "Hemos tenido un número creciente de nominaciones de personas de países que antes nunca habían presentado candidaturas", dijo Lundestad al anunciar en Oslo a los nominados.
El récord anterior se había alcanzado el año pasado, cuando hubo 259 candidatos, entre los que finalmente se impuso la Organización para la Prohibición de las Armas Quípremiada por sus "amplios esfuerzos" para eliminar esos arsenales.
Sera el 10 de diciembre de este año .
5 de marzo de 2014 - Entrevista al Corriere della Sera - Francisco: "Pintar al Papa como si fuese Superman resulta ofensivo"
El papa Francisco expresó que pintarlo "como si fuese una especie de Superman, una especie de estrella" le resulta "ofensivo", dijo que "es una persona normal" que "ríe, llora, duerme tranquilo y tiene amigos como todos", y rechazó "una cierta mitología" sobre su persona. Así lo expresó en una entrevista exclusiva publicada simultáneamente por los diarios Corriere della Sera, en Italia, y La Nación en Argentina. Se trata de la cuarta entrevista que Bergoglio concede desde que es Sumo Pontífice.
"Pintar al Papa como si fuese una especie de Superman, una especie de estrella, me resulta ofensivo. El Papa es un hombre que ríe, llora, duerme tranquilo y tiene amigos como todos. Es una persona normal", se definió en la entrevista.
En ese marco, dijo que le "gusta estar entre la gente, junto a los que sufren, y andar por las parroquias" y rechazó "las interpretaciones ideológicas, una cierta mitología del papa Francisco".
"Cuando se dice, por ejemplo, que salgo de noche del Vaticano para ir a darles de comer a los mendigos de Via Ottaviano... Jamás se me ocurriría. Sigmund Freud decía, si no me equivoco, que en toda idealización hay una agresión", reveló dando por tierra los rumores que lo ubicaban saliendo del Vaticano por las noches.
La entrevista fue realizada por el director del Corriere Della Sera, Ferruccio de Bortoli, quien desde 2009 está al frente del prestigioso diario milanés, y también lo dirigió entre 1997 y 2004. La nota incluye algunas opiniones ya conocidas del Papa argentino, pero agrega algunos detalles inéditos como -por ejemplo- los contactos fluidos y un intercambio de cartas con el presidente de China, Xi Jinping.
A poco de cumplir su primer año de pontificado -el próximo 13-, Francisco dijo que "en marzo pasado no tenía ningún proyecto para cambiar la Iglesia. No me esperaba, por decirlo de alguna manera, esta transferencia de diócesis". "Empecé a gobernar buscando poner en práctica todo lo que había surgido en el debate entre los cardenales de las diversas congregaciones. Y en mis acciones espero contar con la inspiración del Señor", contó.
En un concepto ya conocido, dijo que no le molestó que lo acusaran de marxista, sobre todo en Estados Unidos, tras la publicación de "Evangelii Gaudium" y, aunque aclaró que nunca compartió la ideología marxista, "porque es falsa", conoció a "muchas personas buenas que profesaban el marxismo".
Sobre los desafíos que atraviesa la familia actualmente, el Papa dijo que "atraviesa una crisis muy seria", y agregó que "es difícil formar una familia. Los jóvenes ya no se casan. Hay muchas familias separadas, cuyo proyecto de vida común fracasó. Los hijos sufren mucho. Y nosotros tenemos que dar una respuesta".
En relación al sínodo de octubre que analizará la cuestión de las familias, Francisco dijo que la iglesia debe "evitar quedarse en la superficie del tema. La tentación de resolver los problemas desde la casuística es un error, una simplificación de cosas profundas" y expresó que "a la luz de esa reflexión profunda que podrán afrontarse seriamente las situaciones particulares, también la de los divorciados".
Cuando fue consultado sobre la Argentina, Francisco aseveró que no siente "nostalgia" por el país, aunque reconoce que querría venir a visitar a su hermana, que "está enferma y es la única que queda de nosotros cinco". "Me gustaría verla, pero eso no justifica un viaje a la Argentina: la llamo por teléfono y con eso alcanza. No tengo pensado ir antes de 2016, porque en América latina ya estuve cuando fui a Río. Ahora tengo que ir a Tierra Santa, a Asia y después a África", detalló.
5 de marzo de 2014 - El quinto en la historia del Episcopado - Francisco nombró a un jesuita como obispo auxiliar de Buenos Aires
Francisco nombró obispo auxiliar de la arquidiócesis de Buenos Aires al sacerdote jesuita Ernesto Giobando, de 54 años, actualmente Superior de la residencia jesuita Sagrada Familia, en Montevideo.
La Agencia Informativa Católica Argentina (AICA) reseñó que Giobando nació el 13 de diciembre de 1959 en la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz, provincia de Santa Fe.
Su escuela primaria la hizo en el Colegio San José, de las Religiosas de San José. Tras completar sus estudios secundarios, en el histórico Colegio de la Inmaculada Concepción de su ciudad natal, de los Padres Jesuitas, ingresó en la Compañía de Jesús el 7 de diciembre de 1978.
Efectuó sus estudios de Filosofía y Teología en las facultades de Filosofía y de Teología del Colegio Máximo San José, en San Miguel, provincia de Buenos Aires.
Entre los años 1991 y 1992 realizó la licenciatura en Teología en la Facultad de Teología del Colegio Máximo San José, y entre los años 1993 y 1996 hizo el doctorado en Teología en el mismo instituto.
Fue ordenado sacerdote el 17 de noviembre de 1990 en el Colegio Máximo, por Mons. José Manuel Lorenzo, obispo de San Miguel e hizo sus votos como profeso en la Compañía de Jesús el 9 de mayo de 2000, en el Santuario de Nuestra Señora de los Milagros, siendo ya sacerdote.
En 2013 fue designado superior de la residencia jesuita Sagrada Familia, en Montevideo, Uruguay y Secretario Nacional del Apostolado de la Oración en Uruguay, oficio que ejerce hasta la actualidad.
Con su nombramiento, serán cinco los obispos jesuitas en la historia del episcopado argentino.
El primero fue Joaquín Piña, nombrado obispo de Puerto Iguazú (Misiones) por Juan Pablo II el 17 de junio de 1986. Falleció el 8 de julio de 2013.
El segundo fue Jorge Mario Bergoglio (hoy papa Francisco), nombrado obispo auxiliar de Buenos Aires por Juan Pablo II el 20 de mayo de 1992.
El tercer obispo jesuita de la Argentina es Jorge Rubén Lugones, nombrado obispo de Orán (Salta) por Juan Pablo II el 2 de junio de 1999 y trasladado a la diócesis de Lomas de Zamora por Benedicto XVI el 14 de octubre de 2008.
El cuarto es Hugo Manuel Salaberry, nombrado obispo de Azul (provincia de Buenos Aires) por Benedicto XVI el 24 de mayo de 2006.
1 de marzo de 2014 - Papa cancela agenda por "ligera indisposición"
El Papa Francisco no realizó una visita a un seminario en Roma que tenía prevista para el viernes en la tarde porque sufre de una leve fiebre y se le recomendó descansar, dijo el Vaticano.
Es la primera vez desde su elección hace un año que el jefe de la Iglesia Católica cancela un compromiso público y ocurre luego de un período muy ocupado para el Sumo Pontífice, que debió acudir a varios eventos al aire libre en medio de un clima frío.
"El Papa Francisco no irá al Seminario Romano esta noche debido a ligera indisposición con una fiebre leve", dijo el portavoz padre Federico Lombardi. "Su médico le recomendó no asistir al evento planificado y descansar", agregó.
La cancelación ocurre luego de varias de semanas de múltiples actividades para el Santo Padre, quien se aproxima al primer aniversario de su elección en dos semanas.
Su agenda incluyó reuniones durante toda la semana pasada con prelados que lo visitaron para discutir EL FUTURO de la burocracia central del Vaticano, las finanzas del Estado y prepararse para una importante reunión de la Iglesia sobre la familia prevista para octubre.
El obispo de Roma también presidió dos largas ceremonias el sábado y domingo pasado para nombrar a nuevos cardenales de la Iglesia.
Francisco ha realizado todas sus audiencias generales del miércoles al aire libre en la Plaza San Pedro para saludar a multitudes de decenas de miles de personas, la última con bajas temperaturas y fuertes vientos.
En el pasado, las audiencias generales de invierno se realizaban en un enorme salón cerrado del Vaticano, que sólo acomoda a unas 10.000 personas, cifra que en oportunidades equivale a sólo un quinto de los feligreses que han acudido a ver al Papa en los últimos miércoles.
El Sumo Pontífice, a quien se le extirpó parte de su pulmón derecho cuando tenía 21 años, no ha mostrado señales de enfermedad desde su elección el 13 de marzo del año pasado.
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